Los seres
humanos nos distinguimos por ser racionales. Durante toda la historia, hemos manipulado
nuestra vida e intentado dominar la naturaleza. No obstante, la muerte y la
trascendencia van más allá de nuestras capacidades terrenales. Aún no logramos
controlar la muerte.
Redaccion Salem's Blog

“Me preparo para dormir, veo una niña sentada a mi lado
que no para de llorar. No siento miedo, solo impresión. Otro día, antes de
dormir veo un señor, bien vestido y relajado, él me dice:‘aquí no me van a encontrar, es imposible, dígale que por favor no me
llore más’”. Así cuenta Pablo* cómo fueron sus primeras experiencias al ver
espíritus que no conocía y que sólo él podía ver.En la casa de Pablo empezaron a suceder cosas muy
extrañas. Los objetos se movían y se quebraban solos. “Yo empecé a ver una
señora que jamás en la vida había visto. Ella caminaba por mi casa de un lado a
otro”. Con expertos en el tema, se dieron cuenta que a Pablo le pasaban ese
tipo de encuentros porque los ignoraba, y de esa forma ellos conseguían llamarsu
atención.Se trataba de tres espíritus que no se querían ir de su casa.La gente que Pablo ve son espíritus de personas que en su
mayoría mueren por causa de accidentes trágicos; ellos tienen que enmendar
cuentas y reconocer que están muertos.Una vezPablo notó que en su casasucedían cosas extrañas. Abrió
la puerta y vio que detrás de una señora y su hija estaba un muchacho. Pablo se
confundió, porque él los ve como ver a cualquier persona. “Yo era el único que
podía ver al muchacho. Intenté hablar con él, pero lo único que me decía era:‘yo
no entiendo a esa mujer, esa mujer es muy rara’. Le pregunté su nombre, pero nunca me lo dijo, así que lo
describí físicamente”. Tiempo después se dio cuenta de que se trataba del
exnovio de la joven, quien hacía un mes y medio había fallecido en un accidente
en moto. En este caso, este espíritu no había aceptado su muerte y su intención
no era asustarlas, simplemente, aún no había encontrado la luz.

Joxe Giraldo, asesor angelical afirma “no estamos
preparados para afrontar la muerte, se debe entender la muerte como un paso.
Los seres humanos somos espíritu que estamos viviendo una experiencia terrenal,
nuestro cuerpo es sólo un vehículo para movernos acá y ya”.Agrega que el
espíritu cambia de vehículo para transportarse, pero se mueve en un nivel más
elevado después de la muerte,“lo que pasa es que nosotros no lo entendemos así,
lo vemos siempre como esa pérdida, esa ruptura” y por tanto el ser humano no
logra imaginar que exista una vida más allá donde los seres o el espíritu sean
más felices.“La muerte para nosotros es un misterio, no aceptamos que
cuando nos morimos desaparecemos, entonces decimos que ‘no desaparecemos sino que trascendemos’”, explica el antropólogo Juan
Manuel Álzate.Pablo asegura que el resto de las personas ven este tema
raro, dicen que es pura carreta, “con lo que me ha pasado sé que todo lo que
uno hace en esta vida se devuelve y lo que menos me gustaría a mí es quedar
como las personas que yo veo”.El padre Héctor Adrián Gaviria Chica aclara que “los
carismas son unos dones o cualidades que se les dan a las personas por una necesidad
que tenga la persona, son cosas que se dan temporalmente”. A Pablo le han dicho
que efectivamente está sano clínicamente, que lo que tiene es una especie de
videncia y que quizá sea porque le toque ayudar a alguien, dar un mensaje o
simplemente puede que termine o que siga sucediendo el resto de su vida.Para Pablono ha sido una experiencia muy agradable, sin
embargo en este momento de su vida lo acepta. Ha cambiado su forma de ver y
comprender el mundo. Manifiesta que todas las personas tienen la necesidad del
don y no sabe si se trata de despertarlo.“Nunca en mi vida busqué despertar esto,
nunca jugué con cosas raras. Cuando comenzó todo esto yo era la persona más
alejada de Dios”.Aunque parezca extraño y ajeno a la razón, existen
circunstancias incomprensibles. Los seres humanos viven permeados de
experiencias y apariencias sensoriales, ven y después creen. Quizá sea la razón,
un límite para sumergirse en lo trascendental.*El nombre se ha cambiado por petición de la fuente.
